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Publicado por el 13 Julio, 2018 en Casa Batsú, Conocimiento, Cultura, Noticias, Sulá Batsú

COLUMNA: ¿Alguien quiere fundar un club de lectura conmigo?

COLUMNA: ¿Alguien quiere fundar un club de lectura conmigo?

Una de las mayores pasiones de mi vida es leer, especialmente leer en buses.

 

Por María José Vargas. Mis lecturas son tan cambiantes y dispersas como mis intereses y sueños en la vida; puedo pasar de literatura gótica a realismo mágico latinoamericano y luego a fantasía contemporánea con total facilidad y naturalidad.

Además, detesto los gustos pretenciosos y snobs. Si leo absolutamente cualquier escrito es por el simple placer de hacerlo; no me interesa quedar como intelectual o chiva, tampoco desprecio a ningún autor por ser comercial o famoso, ni mucho menos por pertenecer al mundo de las editoriales pequeñas y la autopublicación.

[Admito que no soy muy fan de las novelas gráficas, pero lo que sí soy es abierta de mente y receptiva a cualquier historia que valga el tiempo y el esfuerzo.]

Ahora bien, mis conocimientos de clubes de lectura se limitan (vergonzosamente) a una película dominguera bastante mala llamada The Jane Austen Book Club, en la que recuerdo que eventualmente los libros quedaron bastante relegados en relación con los líos amorosos de los personajes principales.

Lo que sí sé es que los libros han sido, desde que aprendí a leer, mi más fiel compañía, mi escape de la cotidianidad de este mundo tan fucked up, mi rescate de los momentos más difíciles, la cereza en el pastel de los momentos más felices, el acompañamiento perfecto a mis álbumes musicales favoritos, mi faro en la tormenta, mi lugar seguro (o, mejor dicho, mi objeto seguro) para poder enfrentar cada nuevo día y demás frases clichés que se les ocurran. Y sé por un hecho que no soy la única que se siente así.

[*Nota: Si quieren vivir una experiencia suprema, lean The Goldfinch de Donna Tartt escuchando el álbum Friends de White Lies, de la primera a la última canción en orden, una y otra vez. Espero no ser solo yo la que siente que tanto la novela como el álbum se elevan a la mil.]

En fin, aquí estoy, lanzando un llamado abierto al mundo, exponiendo quién soy a través de mi relación con la lectura y esperando que tal vez haya alguien que se identifique con alguna de estas cosas y tenga una mejor idea de cómo fundar un club de lectura. Ofrezco mucha ñoñez, feminismo, horizontalidad, ganas de trabajar de manera colaborativa y el espacio chiva de Casa Batsú.

Gente, es en serio. Cualquier cosa me escriben al correo [email protected]