Menú de páginas
TwitterFacebook
Menú de categorías

Publicado por el 17 Marzo, 2020 en Casa Batsú, Conocimiento, Sulá Batsú

Chicas al frente: Activismo feminista en construcción colectiva

Chicas al frente: Activismo feminista en construcción colectiva

Son más de tres años que la iniciativa se desarrolla en el espacio de Casa Batsú. Fotografía: Lily Arce

Chicas al frente es un espacio educativo, horizontal y sororario que expone distintos temas de interés con enfoque de género, este se abre una vez al mes en Casa Batsú, con una dinámica que consiste en integrar el conocimiento colectivo de las diversas expositoras con dominio de las temáticas a tratar y las participantes, además se incluye un espacio para el arte, ilustración, fotografía y música con la presentación de artistas mujeres durante las sesiones.

El espacio se autogestiona con la participación de todas las personas que asistan, e intenta crear discusiones críticas y abiertas, visibilizando no sólo el conocimiento académico, sino también el conocimiento popular, colectivo y emocional. 

Conversamos con Rocío Jiménez, parte del equipo de Sulá Batsú y de las gestoras que cada mes trabaja para que las reuniones de Chicas al Frente sean una realidad.

Sulá Batsú: ¿Cómo nace Chicas al Frente? ¿Por qué?

Rocío Jiménez:  Chicas al Frente comienza en el año 2016. Nace de la necesidad de tener un espacio para conversar de diferentes temas y que además sean mujeres, si tenemos dudas con cuestiones específicas, científicas, históricas o de otras, que sean mujeres las que nos pueden responder estas preguntas. 

SB: ¿En este periodo que Chicas al Frente ha estado presente, cuáles han sido los mayores aprendizajes sobre crear este tipo de espacios informativos, educativos y de encuentro?

RJ: Los aprendizajes son muchísimos, el hecho que sean mujeres las que responden no siempre tienen que tener conciencia de género o sensibilidad, por ejemplo cuando buscamos panelistas, no solo que sean mujeres sino que se sensibilicen al género, a las problemáticas de la población y que hablen desde el cariño junto al autocuidado. Esto conlleva un trabajo enorme para Chicas al Frente, que en estos 3 años de trabajo nos ha llevado a crecer un montón. Uno de nuestros mayores aprendizajes ha sido trabajar colaborativamente entre nosotras, entender las necesidades que tienen las otras chicas, los aportes del núcleo organizador. Y también a aprender a expresarnos desde el cariño. 

SB: ¿Desde la gestión de Chicas al Frente, cuál ha sido el punto de partida para que esta iniciativa se diferencie de otras similares?

RJ: Algo que a Chicas al Frente nos diferencia de otros espacios similares es la regularidad con que lo hacemos, porque existen otras iniciativas y se conversa sobre el tema, pero las actividades ahí quedan o se replican en otros espacios pero la misma actividad. Lo que hemos logrado con Chicas al Frente es tener algo que es continuo, las chicas saben que cada mes se realiza y aunque siguen llegando chicas nuevas en cada sesión, es esa periodicidad la que nos diferencia.  Otro factor diferenciador, es que tenemos una logística que incluye fotografía, diseño y música, no solo por el disfrute del arte sino que creemos que es parte del crecimiento integral de las personas. El arte no es solo contemplativo, sino es una herramienta de expresión de los artistas, que muchas veces revela la realidad de otras chicas. 

Rocío Jiménez es parte del grupo de organizadoras que cada mes gestionan Chicas al Frente. Fotografía: Milena Somogyi

SB: Durante estos tres años de desarrollo ¿Con qué logros cuenta Chicas al frente como comunidad?

RJ: Chicas al frente logra que otras chicas se conecten con otras chicas. Uno de nuestros proyectos ha sido la Red Económica Feminista, que ha sido un reto muy grande que aún se encuentra en construcción. Estamos conscientes que nuestras oportunidades de mejora son amplias, pero como comunidad hemos logrado redes y vínculos entre chicas sobre todo a las que asisten a nuestras sesiones, estos lazos de sororidad. Se apropian del tema, se apropian del espacio. Eso es muy importante. 

SB: ¿Hoy en día qué cambios busca presentar Chicas al Frente?

RJ: Este año estamos intentando plantear cambiar metodologías, aunque siempre hay chicas nuevas en cada sesión y para ellas es algo nuevo, para nosotras como organización es cansado estar haciendo lo mismo todos los meses, este año queremos cambiar las metodologías, justamente para ir transformando y que la creatividad de la organización vuele un poquito.

SB: ¿Qué retos tiene la gestión de un espacio como Chicas al Frente?

RJ: Como es un trabajo voluntario, algunas de nosotras trabajamos o estudiamos, necesitamos tomar tiempo para gestionar el espacio. Ese es uno de los mayores retos que nosotras tenemos, eso lo hemos planteado muchísimo para Chicas al Frente para nuestro activismo feminista no le podemos dedicar el tiempo que nos sobra, yo tengo que poner de mi tiempo y tengo que ver cómo distribuirlo entre todas las cosas que importan, trabajo, vida personal, estudio, activismo. Ese es uno de los mayores retos.

SB: ¿Cómo ha facilitado o mejorado esta gestión con el apoyo de Sulá Batsú?

RJ: El primordial y el más tangibles es contar con el espacio de Casa Batsú para el desarrollo de nuestras actividades mensuales sino también de las reuniones organizativas nuestras. Eso como lo más tangible. También el equipo de Sulá Batsú le han aportado tanto conocimiento metodológico como técnico en muchos encuentros, es fundamental que la Cooperativa siempre ha estado anuente a la iniciativa. También uno de los valores agregados que Sulá Batsú nos da en cada encuentro son las contrapartes y contactos que nos han acompañado como panelistas. 

Kemly Camacho, coordinadora de la Cooperativa Sulá Batsú en uno de los encuentros de Chicas al Frente. Fotografía: María Laura Sandi

SB: ¿Cuál es la meta de Chicas al Frente para el 2020?

RJ: La meta para este año, tenemos 8 actividades que queremos realizar y dos encuentros, queremos sacar un fanzine, queremos hacer el episodio de un Podcast. Además, queremos transformar las metodologías de nuestros eventos mensuales. Queremos fortalecer la Red Económica Feminista, esa es una de las metas de este año. Y trabajar en la actualización de la página web. 

SB: ¿Cuántas reuniones se ha gestionado hasta el momento?

RJ: Hasta el momento se han gestionado 32 reuniones mensuales, además de dos encuentros de la Red Económica Feminista y dos fiestas feministas de fin de año que se han coorganizado con otras colectivas feministas. 

SB: ¿Cuál es la esencia de las reuniones de Chicas al Frente?

RJ: La esencia es la personas que van. Tanto panelistas como asistentes, cada una aporta al conocimiento colectivo y a la construcción colectiva. Creo que esa es la esencia de las reuniones de Chicas al Frente, incluyendo la fotografía, ilustración y música, porque eso le da como una personalidad a cada uno de los encuentros mensuales. Cada una tiene su propia imagen, tiene su propio sonido, tiene su propio conocimiento que se genera en colectivo.

Chicas al Frente usa metodologías para la construcción del conocimiento colectivo. Fotografía: Carla Orozco.