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Publicado por el 21 Junio, 2016 en Sulá Batsú

El amor en los tiempos del feminismo

El amor en los tiempos del feminismo

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“Usted ya se ama, es hora de que ame a alguien más”

Por Isabel Rojas. Algunas personas de ambos bandos (feministas y el resto de la humanidad) pueden pensar que es incompatible ser una feminista y estar enamorada. Esta equivocada, pero obvia deducción se da cuando creemos que ser feminista es castrar hombres y que el amor es servir (hacerle todo) a nuestra pareja.

El amor entendido como relatan -para desagracia de la humanidad- muchas canciones de nuestra música, nos hace creer que debemos entregarlo todo, dejar lágrimas, corazón, sueños, metas, profesiones y hasta la vida, porque si no, realmente no es amor y no vale la pena. Ese amar sin amarme primero, ese amor que encadena y oprime, ese amor que maltrata, castiga y muchas veces mata. Ese amor, no puede coexistir en los tiempos del feminismo.

Resulta que ser feminista y amar, no solo es posible, sino que es la verdadera montaña rusa de emociones, de pasiones, de sueños, de honestidad, de lealtad, de balance y sobretodo de la alegría de amar.

Porque una mujer feminista se enamora con el corazón inteligente, ese que le dice: bueno mamilla usted ya se ama, es hora de que ame a alguien más. El corazón inteligente de una mujer feminista evalúa su entorno, su contexto, encuentra a aquel hombre feminista (no vaya usted a decirle porque va y se asusta de saber que lo es, sin haberlo declarado… usted sabe salirse del armario del patriarcado, es como quejarse de la presa desde la comodidad de mi carro, no tiene sentido), que será su compañero, su par, su amigo, su impulso y sobretodo nunca será una piedra en su camino.

Juntos son capaces de construir un hogar, en el que equitativamente se comparten las tareas, la crianza y el cuidado de sus hijas e hijos, sus mascotas y sus familiares. Juntos trazan planes que les permitan cumplir sus metas, sin entorpecer la profesión que hayan escogido. Juntos, juntos, juntos. No él, no ella, juntos.

El corazón feminista que late en el pecho de mujeres y hombres, con la fuerza de querer vivir en mundo donde quepamos todas y todos, nos hace amar, con el amor del bueno.